Aclimatación sin heroísmos
Sube por etapas, duerme un poco más alto cada día y escucha señales: dolor de cabeza, náuseas, torpeza inesperada. No compitas contra el altímetro. Bebe agua templada, come salado y moderado, y reserva la asistencia eléctrica para tramos exigentes, no para tapar cansancio profundo. Si el grupo tiene ritmos distintos, acuerda reagrupamientos con horarios, no en cumbres venteadas. Mejor un mirador cómodo que un collado hostil. Volver un poco antes es también cuidar a quienes esperan en el valle, siguiendo tu posición con cariño.